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Recuperadores tienen una planta propia en Las Heras

30 septiembre 2015 · Noticias

Una cooperativa integrada por cartoneros obtuvo financiamiento para construir un galpón y adquirir maquinaria que les permite vender los residuos reciclables a empresas. Nueva planta de reciclaje en Las Heras

Sandra Conte – sconte@losandes.com.ar

Mario Campero reconoce que a veces, cuando habla sobre los 10 años de trabajo para lograr lo que ahora está ocurriendo, se quiebra. Es que más de una vez los socios fundadores pensaron que Co.Re.Me, la Cooperativa de Recuperadores Mendoza, se iba a disolver sin ver convertido en realidad el proyecto: contar con una planta de reciclado para vender los elementos que recolectan en la calle, directamente a acopiadores y mayoristas, sin intermediarios. Ayer quedó inaugurado el centro verde de la entidad, en el Parque Industrial de Las Heras.

Campero, presidente de la cooperativa, resalta que la iniciativa tiene diversos objetivos, como contribuir al cuidado del medio ambiente e incluir a los cartoneros en un ámbito laboral legal. La asociación está conformada por unas 20 personas que acopian residuos reciclables y hasta ahora los vendían a chacaritas. Sin embargo, estos terceros, indica Mario, se quedan con más de la mitad del valor al que lo compran las empresas que los reciclan.

De ahí que un grupo de cartoneros se uniera en 2007, consiguiera la personería jurídica para Co.Re.Me y empezara a buscar el modo de cambiar sus condiciones de trabajo. Después de golpear muchas puertas, obtuvieron, a través de Fundación Avina, financiamiento de Aguas Danone Argentina, que desarrolla un programa de empoderamiento de recicladores urbanos. También se contactaron con otra cooperativa “hermana” de Buenos Aires, El Álamo, cuyos integrantes los ayudaron a transitar el camino.

Mario Campero no oculta su emoción y subraya que fue fundamental el apoyo de su esposa Bibiana. Él, cuenta, tenía un trabajo estable hasta 2001 cuando se quedó sin empleo y con una edad que le jugó en contra para conseguir otro. Alguien le comentó que podía recolectar cartón y botellas para vender y se vio obligado,para sobrevivir, a enfrentar la vergüenza que esto le producía. Insiste en que fue su compañera de casi 20 años quien le subrayó que no estaba robando ni haciendo nada malo.

Ahora, los socios de Co.Re.Me. tienen un terreno que la Municipalidad de Las Heras les cedió en comodato por 5 años. Con los fondos que aportó Ecosystème (de Aguas Danone) construyeron un galpón y compraron las maquinarias para clasificar los residuos reciclables -papeles, cartones, botellas de PET y vidrio, metales- y compactarlos de manera de poder venderlos en forma directa a las empresas recicladoras. También poseen una balanza para pesar lo que cada integrante lleve.

Cada trabajador contará con un seguro de accidentes de trabajo, obra social e inscripción en el monotributo. Pero el emprendimiento significa no sólo un cambio en las condiciones de trabajo sino también en la percepción de su rol, ya que se apunta a que dejen de ser vistos como simples cartoneros para entender su contribución al cuidado del medio ambiente. Esto, porque se evita que los residuos que pueden reciclarse terminen en el relleno sanitario de la planta de El Borbollón.

La comuna lasherina ha comenzado a implementar la recolección diferenciada en algunos barrios y la idea es que los elementos recuperables se lleven a esta nueva planta de tratamiento. Mario Campero, presidente de Co.Re.Me, resaltó que las empresas pueden donar materiales reciclables, desde papel y cartón hasta los vasitos de telgopor.

También invitó a todos los cartoneros que quieran informarse sobre cómo pueden sumarse a la cooperativa, a que se acerquen al predio en la calle 13 del Parque Industrial Norte.

Los socios trabajaron con el asesoramiento de un equipo técnico designado por Fundación Avina y también con becarios de la UNCuyo, a través del área de Articulación Social e Inclusión Educativa.

Uso racional de energía

El edificio de la Municipalidad de Capital contará con equipos para generar energía eléctrica a partir de fuentes renovables, según se anunció ayer. También está previsto modificar el Código de Edificación para incentivar el uso racional de la energía y el aprovechamiento de las alternativas.

Esto forma parte de un convenio que suscribieron la UTN Facultad Regional Mendoza, la comuna y el EPRE (Ente Provincial Regulador Eléctrico).

El objetivo del acuerdo es promover el desarrollo y la investigación de la utilización de fuentes renovables de energía. También se busca introducir recursos de energía distribuida en usuarios conectados a las redes eléctricas existentes en la Ciudad de Mendoza.

Fuente: Los Andes

Inauguran la primera planta de reciclaje en Las Heras

30 septiembre 2015 · Noticias

Nueva planta de reciclaje

La Cooperativa de Recuperadores Mendoza (COREME), la Fundación Avina y Aguas Danone de Argentina presentarán el primer centro verde de la provincia. La planta está diseñada para clasificar, acondicionar, compactar y comercializar materiales reciclables.

Por primera vez, la provincia tendrá un Centro de Gestión Social para el recupero de residuos reciclables, a cargo de la Cooperativa de Recuperadores Mendoza (COREME). El proyecto fue realizado con el apoyo de la municipalidad de Las Heras, la Fundación Avina y el financiamiento del fondo Ecosystème de Danone.

El centro verde fortalecerá el trabajo de los recuperadores urbanos y posibilitará aumentar el volumen de residuos reciclados, a la vez que permitirá encaminar un proceso de formalización de los recuperadores que trabajan en el municipio. Esto implica, entre otras cosas, el ingreso al sistema de seguridad social: jubilación y la cobertura de una obra social para sí y para los miembros de su familia. Por otro lado, los trabajadores tendrán la posibilidad de incorporarse a una empresa social y comercializar conjuntamente los materiales, pudiendo acceder a mejores precios a través de la venta directa a la industria, evitando el paso por intermediarios.

El centro recibirá PET (botellas plásticas), cartón, papel, Tetrapak y vidrio, entre otros materiales y tiene una capacidad operativa de 15 toneladas diarias (tomando como referencia el cartón).

“La inauguración de este centro verde demuestra que se puede trabajar por el cuidado del medio ambiente incluyendo a los trabajadores que históricamente se han hecho cargo de recuperar los materiales que la sociedad considera basura. Esta es nuestra visión sobre el reciclaje por la que trabajamos en toda la región”, explicó Gonzalo Roqué, Gerente Programático de Fundación Avina.

“Con este Centro Verde fortalecemos un modelo que permite la correcta gestión de los materiales reciclables con un impacto socio-ambiental positivo y logrando, además, una transformación personal al aceptar el importante rol que cada uno tiene: separar los residuos que genera y entregarlos una Cooperativa de Recuperadores Urbanos”, dijo Nicolás Dobler, Nature & Social Innovation Manager en Aguas Danone de Argentina.

“Una mesa de tres patas: Estado, cooperativa y empresa privada. Parece ser el camino para cuidar el ambiente, restituyendo derechos a los recuperadores urbanos. Es la fórmula que propone el Papa Francisco”, dijo Alicia Montoya, Responsable del Equipo Técnico de la Cooperativa El Álamo de Buenos Aires, quien acompañó este proyecto desde su inicio.

“Este nuevo centro verde nos permite revalorizar el trabajo que hacemos los recuperadores urbanos permitiendo nuestra inclusión en la economía formal y colaborando en la protección del ambiente a través del aumento del reciclaje. Invitamos a todos los mendocinos a sumarse a este círculo virtuoso que hoy comienza en la provincia”, dijo Mario Camperos, miembro de COREME.

Fuente: MDZ

El eslabón más débil son los recicladores

4 agosto 2015 · Noticias

Por   | LA NACION

El reciclador es el punto más vulnerable de un conflicto que tiene varias caras. “Estas cosas ocurren, en términos macro, porque no hay ningún tipo de obligación ni control sobre a quién le entregan el material de la separación en origen”, explica Alicia Montoya, responsable del equipo técnico de la cooperativa El Álamo.

Según ella, la formalización de la actividad a través de esas asociaciones es una manera de combatir esta situación. “En el caso particular de El álamo eso no existe, porque se le hace una denuncia”, asegura aunque reconoce que estos hechos ocurren: “Cualquier cartonero te lo va a comentar”, agrega. Coincide con Cristina Lezcano, coordinadora de la cooperativa El Ceibo, quien opina que el problema se da principalmente con los trabajadores que no están en el circuito formal.

Lezcano, por su parte, es tajante: “A los que están acá no les pasa, porque si alguien les quiere vender, hacemos la denuncia”.

Sin embargo, algunos señalan que alertar a las autoridades no funciona. “No se puede denunciar, porque después no te dejan parar más ahí. Además, es tu palabra contra la de ellos”, dice Teresa Barrientos, otra recolectora.

Para Montoya, el problema de fondo es la ausencia del Estado y la informalización que todavía existe en ese trabajo. “Por un lado, el gobierno no habilita los cupos de ingreso a las cooperativas para formalizar a todos: todavía tenemos una cantidad importante de informales. Por otro, el estado tampoco ha colaborado con las cooperativas formadas”, asegura.

Caropresi y Sánchez coinciden en que parte del problema se da con los generadores de grandes volúmenes de reciclables, que acuden a empresas privadas para deshacerse de los residuos. “Si el que te junta el húmedo se lleva también el reciclable, en el momento de facturarte lo que hacen es descontarte, del total de lo que van a facturar, un porcentaje según el reciclable que vos le entregás. Porque en realidad eso es ganancia para la empresa”, apunta Caropresi. “Hay un acuerdo económico que deja a la cooperativa en incapacidad de competencia”, remarca.

Ambientalistas denunciaron que las plantas de tratamiento de residuos porteñas no cumplirán con la ley Basura Cero

14 julio 2015 · Actividades

Organizaciones denunciaron que las dos plantas de tratamiento mecánico biológico de residuos (MBT) que el gobierno porteño piensa construir en Núñez y Villa Soldati desalientan el reciclado y abren la puerta para la incineración de los desechos.

Greenpeace, Avina y la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (Farn) exigieron a los candidatos a jefe de gobierno Horacio Rodríguez Larreta y Martín Lousteau que hagan pública su posición frente a este tema ya que “deben comprometerse a cumplir la ley (de basura cero) sin trampas”.Denunciaron además que a diez años de sancionada la norma, que tiene por objetivo reducir en un 75% la cantidad de basura que la Ciudad envía a los rellenos sanitarios del conurbano al 2017, tomando como dato lo que enviaba en el 2004, que era de 1.496.656 toneladas.

En este sentido explicaron que a la fecha, la Ciudad sólo redujo en un 15% la basura enviada ya que al 2014 había mandado 1.279.337,8 toneladas para disposición final.

Soledad Sede, de Greenpeace, dijo que las plantas MBT “tratan residuos mezclados y desalientan la separación en origen por parte de los ciudadanos, al mismo tiempo que rechazan un alto porcentaje de los residuos que ingresan, con lo que la basura que va a enterramiento no disminuiría”.

“Exigimos que Rodríguez Larreta y Lousteau hagan pública la posición que adoptarán en caso de ser electos”, cuestionó la ambientalista.

Indicó además que en el pliego de la planta sur “el gobierno menciona la posibilidad de incluir la incineración de residuos, cuya aplicación vulnera la Ley 1854 de la Ciudad de Buenos Aires, que prohíbe la combustión de residuos sólidos, hasta que no se alcancen los objetivos de reducción de residuos destinados a disposición final, que aún no se han cumplido”.

La meta fijada por la Ley, sancionada en el 2005, era una reducción escalonada del 25% para 2010, del 50% para 2012, y un 75% para 2017.

Greenpeace puntualizó que “los objetivos de 2010 y 2012 no se cumplieron pese a que en el 2013 se produjo una reducción significativa, los datos a 2014 muestran que el porcentaje de cumplimiento de la ley se alcanzó sólo en un 15%”

“En julio del 2015 no existen datos oficiales que nos puedan permitir establecer en qué medida el Gobierno de la Ciudad está cumplimentando estas metas”, añadieron.

El 12 de diciembre de 2012 el gobierno de la provincia de Buenos Aires y el de la Ciudad firmaron un convenio por el que la Ciudad acordó diferentes metas y plazos para la reducción de toneladas de residuos generados en su territorio y enviados a la Ceamse.

La Ciudad se comprometió a reducir la cantidad de residuos que envía por día en 1350 toneladas a partir de junio del año pasado, mientras que, según datos de la Ceamse citados por Greenpeace, la ciudad envió el año pasado “más del doble de esa cantidad, 3391 toneladas por día”

Greenpeace aseguró que el plan de contenerización, implementado por la Ciudad para el cumplimiento progresivo de la recolección diferenciada, “avanza a paso lento” y aseguró que “sólo una comuna, la número 8, ha implementado en un 100% el proceso de contenerización”.

En este sentido, puntualizó que “el porcentaje medio de contenerización para el conjunto de la Ciudad es del 14%” y que el proceso “ha sufrido modificaciones que representan erogaciones para la Ciudad”.

Fuente: Télam

Basura Cero: una deuda pendiente que debe ser resuelta urgentemente por los candidatos a jefe de gobierno

14 julio 2015 · Noticias

Avina, Greenpeace y FARN denuncian que el gobierno pretende construir dos plantas de tratamiento MTB, un sistema costoso y de baja recuperación de materiales que aleja a la ciudad del cumplimiento de la Ley Basura Cero y de las responsabilidades asumidas en los contratos firmados con las cooperativas de recuperadores urbanos. Las organizaciones piden definiciones a los candidatos.

Buenos Aires, 13 de julio de 2015. Las organizaciones Avina, Greenpeace y FARN (Fundación Ambiente y Recursos Naturales) denuncian hoy que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires estudia actualmente ofertas para la construcción de dos plantas de tratamiento mecánico biológico de residuos (MTB) en Nuñez (Planta Norte) y Villa Soldati (Planta Sur). Su puesta en marcha vulnera la Ley 1854 de la Ciudad, que prohíbe la combustión de residuos sólidos hasta que no se alcancen los objetivos de reducción destinados a disposición final, que aún no se han cumplido (75% para 2017). Link al informe: http://www.reciclajeinclusion.org.ar/fotos/2015/07/MTB-FINAL-WEB.pdf

Este tipo de tratamiento consigue recuperar entre un 5 y 10% de los materiales aprovechables presentes en la basura, con una calidad baja que dificulta o imposibilita su reciclaje posterior. De esta manera, la mayor parte de los residuos que entran a las plantas de MBT van a parar a disposición final, imposibilitando la reducción de residuos.

La apuesta por la gestión privada se relaciona directamente con la desinversión que padecen las cooperativas de Recuperadores Urbanos (RU). Florencia Iacopetti, Responsable de Reciclaje Inclusivo de Fundación Avina Argentina aseguró: “La gestión social de los residuos, que efectúan las cooperativas en el marco de los contratos con el GCBA, genera un circulo virtuoso y, con el debido acompañamiento de parte del Estado, son la mejor alternativa para aumentar los niveles de recuperación. La industria reconoce que el material que llega de los recuperadores urbanos tiene mejor calidad y es más aprovechable que el que llega de plantas como las que está licitando la Ciudad”, aseguró.

Los contratos firmados en enero de 2013 entre el Ministerio de Ambiente y Espacio Público y las cooperativas de recuperadores urbanos fueron un importante avance que generó expectativas respecto de ir en la dirección de una gestión con inclusión y recuperación de residuos a escala masiva en la Ciudad, pero desgraciadamente el Estado no acompañó el proceso a la altura de las circunstancias, mostrando muy pocos avances en la faz más importante: la gestión del servicio desde su generación hasta la llegada a un centro verde.

En cambio, el gobierno avanza en la construcción de estas plantas que desalientan la separación en origen por parte de los ciudadanos. Las ONGs, titulares de la comisión Basura Cero, le piden al gobierno porteño no impulsar proyectos de plantas MBT hasta tanto se obtengan resultados concretos del cumplimiento de las primeras instancias que prevé la Ley Basura Cero.

“Los candidatos a Jefe de Gobierno deberían comprometerse a cumplir con la Ley de Basura Cero sancionada hace diez años y presentar sus propuestas en materia de gestión de residuos”, dijo Iacopetti.

Una serie de incumplimientos

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires sigue enviando a rellenos sanitarios la mayor parte de la basura que genera, cuando la meta fijada por la Ley era una reducción escalonada del 25% para 2010, 50% para 2012, y un 75% para 2017. Los objetivos nunca se cumplieron y en 2014 se alcanzó apenas el 15% de reducción.

Transformaciones del proceso de inclusión de recuperadores urbanos en CABA

7 julio 2015 · Noticias

Dos publicaciones buscan analizar la inclusión de los recuperadores urbanos en la Ciudad de Buenos Aires y la transformación de este proceso, aún inconcluso.

El proceso de inclusión de los cartoneros en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires

El documento, que puede verse aquí, busca  producir un análisis crítico del proceso de incorporación de los cartoneros en la política pública de la Ciudad desde finales de los 1990s hasta la actualidad. Escrito por Romina Malagamba Otegui, con el apoyo de Fundación Avina y la Red Argentina por Ciudades Justas, Democráticas y Sustentables, Nuestra Buenos Aires, Nuestra Córdoba y Nuestra Mendoza.

Tapa Avina y Red de Ciudades

Contrario a las perspectivas que apuestan a generar modelos simplificadores, creemos que es restituyendo complejidad la única forma para reflexionar productivamente acerca de los aportes y desafíos de la experiencia de Buenos Aires. En esa dirección, es preciso poner en paréntesis la noción de replicabilidad ya que la historia, en términos de ubicación espacio-temporal de las dinámicas dentro de un campo de lucha, es irrepetible. No es posible pensar “lo cartonero” como una unidad ni al reconocimiento como un desarrollo lineal e inevitable. Sin embargo, pueden rastrearse algunas dimensiones y mecanismos que son generalizables, aunque no en la forma ni en los efectos que puedan tener.

En el caso de Buenos Aires, se trata de un proceso en el que la articulación de actores, agendas, y hasta eventualidades, produjeron estructuras de oportunidad política (Tarrow, 1999) que habilitaron ciertas formas de acción política. Razón por la cual, la redacción de este informe está articulada a partir de eventos significativos, buscando quebrar las fronteras entre la lógica jurídica y la práctica política para mostrar las idas y vueltas. El desafío, adelantándonos a las conclusiones, es pensar para cada ciudad cómo es la configuración de relaciones sociales, cuáles son los mecanismos disponibles y de qué manera se puede contribuir a generar oportunidades que, como no puede ser de otra manera, serán específicas.

Proceso de integración de los cartoneros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Del reconocimiento a la gestión de Centros Verdes y la recolección selectiva.

Este documento, elaborado por Mujeres en Empleo Informal: Globalizando y Organizando (WIEGO) y escrito por Pablo J. Schamber, se propone dar cuenta del proceso que procura la integración de los recolectores informales al sistema de gestión pública de residuos en la CABA.

Tapa WIEGO

En Argentina, y en particular en su Capital Federal (Ciudad Autónoma de Buenos Aires / CABA), el fenómeno cartonero sufrió una profunda transformación durante la primera década del siglo XXI. Esta metamorfosis no sólo contempla el formidable incremento de su número, la alteración de su composición histórica exclusivamente formada por pobres ´estructurales´ o la aparición de nuevas formas asociativas, sino que también abarca aspectos de otro orden, como su consideración por la opinión pública (y su reflejo en los medios de comunicación), las organizaciones de la sociedad civil y los gobiernos. En muy poco tiempo, el fenómeno cartonero transitó un sendero en el que pasó de ser algo ignorado, mutó como algo a corregirse (combatirse, reprimirse), hasta finalmente volverse un aspecto insoslayable cuando de políticas públicas referidas a la gestión de los residuos sólidos urbanos se trata. Pero incluso en esta última ubicación puede notarse un cambio de rol, y sobre todo en la CABA, que va desde ubicarlos en la operación y gestión de plantas de clasificación, a la exclusiva responsabilidad por la recolección diferenciada.

 

Organizaciones sociales piden al Gobierno porteño que informe datos sobre el cumplimiento de la ley de Basura Cero

4 junio 2015 · Noticias
DENUNCIAN FALTA DE INFORMACIÓN SOBRE LA BASURA EN LA CIUDADFARN, AVINA y GREENPEACE presentaron un pedido de informes sobre el cumplimiento de la Ley de Basura Cero

El Gobierno de la Ciudad debería entregar los datos regularmente a las organizaciones, miembros de la Comisión de Asesoramiento Técnico que monitorea la Ley.

Las organizaciones FARN, Avina y Greenpeace, reclamaron al gobierno de la Ciudad que entregue los datos oficiales que indican el grado de cumplimiento de la Ley de Basura Cero, en forma regular y transparente.

El pedido de informes fue presentado al Ministerio de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad por estas ONG,  integrantes de la Comisión de Asesoramiento Técnico que, de acuerdo a lo establecido por la legislación, monitorea el avance de la Ley de gestión de residuos.

Ante la falta de información, los datos fueron solicitados  en la reunión plenaria de la Comisión, el 26 de febrero pasado, a más de dos meses las autoridades no respondieron.

Los residuos sólidos urbanos constituyen una de las problemáticas más graves de la Ciudad de Buenos Aires. La ley 1854 de Basura Cero, sancionada en el distrito en 2005,  adopta el principio de reducción progresiva de la disposición final de los residuos sólidos urbanos, con plazos y metas concretas, por medio de la aplicación de un conjunto de medidas entre las cuales se encuentran la separación selectiva, la recuperación y el reciclado.

DESCARGAR PEDIDOFuente: Tercer Sector

Link: http://www.tercersector.org.ar/noticias-info.php?id=1007

 

Denuncian falta de información sobre la basura en la ciudad

3 junio 2015 · Noticias

FARN, AVINA y GREENPEACE presentaron un pedido de informes sobre el cumplimiento de la Ley de Basura Cero • El Gobierno de la Ciudad debería entregar los datos regularmente a las organizaciones, miembros de la Comisión de Asesoramiento Técnico que monitorea la Ley.

Las organizaciones FARN, Avina y Greenpeace, reclamaron al gobierno de la Ciudad que entregue los datos oficiales que indican el grado de cumplimiento de la Ley de Basura Cero, en forma regular y transparente.

 

El pedido de informes fue presentado al Ministerio de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad por estas ONG,  integrantes de la Comisión de Asesoramiento Técnico que, de acuerdo a lo establecido por la legislación, monitorea el avance de la Ley de gestión de residuos.

 

Ante la falta de información, los datos fueron solicitados  en la reunión plenaria de la Comisión, el 26 de febrero pasado, a más de dos meses las autoridades no respondieron.

 

Los residuos sólidos urbanos constituyen una de las problemáticas más graves de la Ciudad de Buenos Aires. La ley 1854 de Basura Cero, sancionada en el distrito en 2005,  adopta el principio de reducción progresiva de la disposición final de los residuos sólidos urbanos, con plazos y metas concretas, por medio de la aplicación de un conjunto de medidas entre las cuales se encuentran la separación selectiva, la recuperación y el reciclado.

Fuente: Hacer Comunidad

Link: http://www.hacercomunidad.org/escribi/articulo/19868

El Álamo después del infierno

1 diciembre 2014 · Noticias

Alicia Montoya dirige la cooperativa El Álamo y es referente ineludible en la lucha del movimiento de recicladores urbanos. Dice que la calle es una jungla donde el fuerte se come al débil.

Alicia Montoya El Álamo
 
Por Bibiana Fulchieri (Especial)

Fueron en su mayoría pasajeros del llamado “tren blanco” –un s­e­r­vicio desguazado del Ferrocarril Mitre que transportaba a los cartoneros de los suburbios de Jo­sé León Suárez hacia Retiro– familias completas, que como paliativo urgente a la crisis de 2001, se lanzaron a la basura como único medio de sobrevida.

Hubo que intentar nuevas alternativas al oprobio, y después de largos conflictos nació en la ciudad de Buenos Aires El Álamo, una cooperativa de “cartoneros a domicilio” incluidos en una perspectiva de servicio público que recuperan residuos secos y dignidad laboral.

Alicia Montoya es la responsable del equipo técnico de El Álamo y una referente ineludible en la lucha del mo­vimiento de recicladores urbanos, en convenio legal con el Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño.

Nos recibió en la sede de la cooperativa, un galpón de 700 metros cuadrados en comodato ubicado en Villa Puey­rredón. Allí, un tráfico permanente de 60 asociados procesa 200 toneladas mensuales de residuos provenientes de barrios de las comunas 11, 12 y 15, en el noroeste de la capital.

–Empecemos por usted, dicen que es el alma máter de El Álamo.

– Soy docente (ahora en comisión de servicios) y militante social desde hace muchísimos años. Como a toda mi gene­ración, la dictadura, la guerra de Malvinas y el juicio a las juntas militares me marcaron a fuego. Fueron hechos muy fuertes que nos obligaron a rever nuestras ideas, nuestros posicionamientos y nuestros lugares de compromiso. Mirá que loco, yo hasta el año ’84 tuve un fuerte compromiso desde un lugar religioso. A partir del ’85 y a raíz de lo que se revela en el juicio a la juntas tomo distancia de lo religioso. Casi 24 años después, a partir de la Fundación Alameda comienzo a tener contacto con Jorge Bergoglio, hoy papa.

–¿Cómo lo conoció?

SEnD Participo en la fundación La Alameda que lucha contra la trata de personas y necesitábamos pedir protección para las víctimas de delitos que íbamos rescatando. Llegamos a Bergoglio y nos recibió muy bien, a pesar de que sabía que varios de nosotros no éramos cristianos. Hay una anécdota que se hizo muy famosa con relación a esto, porque a una compañera le decían “la trotska de Dios”. Francisco se reía mucho de esto, porque es un hombre con una profunda amplitud de criterio. Estoy convencida de que hará cambios muy profundos, porque en su agenda están los temas más candentes del escenario mundial.

–¿Cuándo se vincula a los llamados por entonces “cartoneros”?

SEnD En 2002 aparecen muchas asambleas de vecinos. Recordemos el “que se vayan todos” ¿no? La Asamblea Popular de Villa Pueyrredón había ocupado un espacio ferroviario deshabitado frente a la estación dónde se puso en marcha un merendero para las familias cartoneras. En el pico de la crisis la solidaridad fue muy grande, pero cuando la situación de los sectores medios se comenzó a ordenar comenzó una tensión muy grande con un grupo de vecinos de clase media, muchos de los cuales vinieron a interpelarnos y pedirnos que desalojáramos a los “negros” que cartoneaban porque desvalorizaban sus propiedades. Mientras esto ocurría, otros vecinos de mayor poder adquisitivo, los llevaban a merendar a sus livings o les dejaban las llaves de sus casas cuando se iban afuera para que les regaran las plantas. Hay una abuelita que, hasta hace unos meses cuando sus hijos decidieron internarla en un geriátrico, les daba su tarjeta a dos cartoneros de El Álamo para que les cobraran la jubilación, le hicieran las compras y hasta algunas veces se quedaban a dormir para hacerle compañía. En fin, fue un proceso extremadamente conflictivo y contradictorio, pero muy interesante. La presión de los sectores medios sobre el entonces jefe de gobierno Anibal Ibarra, generó un desalojo del lugar muy violento. Allí, conociendo la realidad de la gente que vivía de la recolección callejera, me doy cuenta de que era una postal del infierno, una tarea necesaria pero no de esa manera tan terrible. La confianza habilitó el diálogo y el conocimiento de los horrores que genera la exclusión.

–¿Por ejemplo?

– Entendí que la basura es un gran negocio y la calle es una jungla donde el más fuerte se come al más débil. Cosas impresionantes le sucedían a diario a los cartoneros, que venían y me contaban. Por ejemplo, aparecía uno con unas bandejas de pescado y dispuesto a comerlo decía: “Me lo regaló una señora que hace tres días se quedó sin heladera” ¡Era veneno puro! Otros comentaban que tal portero cambiaba diarios por sexo; o que algunas clínicas o consultorios les entregaban residuos patógenos. El crecimiento del narcotráfico, encontró en estas poblaciones vulnerables la fuerza laboral para el narcomenudeo. Recuerdo siempre un dato de hace un par de años atrás, cuando los socios de El Álamo ganaban aproximadamente $ 100 por día y en una barriada del conurbano te ofrecían $ 200 por repartir unas bolsitas de cocaína.

–¿Cómo hacen frente a esta situación?

–Con trabajo y afecto, un combo perfecto. E incorporando año a año más caminos que te permiten acceder a derechos. Se decidió por asamblea recomponer la matriz social eligiendo una figura colectiva de trabajo que no alimentara explotaciones y surgió la cooperativa El Álamo, en agosto de 2003. Después del desalojo, en julio de 2005, nos ubicamos frente a la estación de trenes, colocamos unas tarimas en las que se apoyaban los bolsones con los materiales que se recolectaban; un gazebo para comer y protegerse del sol. Hicimos los mayores esfuerzos para mejorar al máximo los estándares de higiene y convivencia, esto mejoró enormemente los vínculos comunitarios y el trabajo fue ordenando la vida de todos. Esto era indispensable para funcionar; ver al cartonero como trabajador. Sí, a través de una herramienta legal se permitió asumir a los cartoneros como trabajadores, que hacen una tarea necesaria que sólo es posible con la participación del Estado.

–¿Allí nació la consigna de aparente contradicción: “Separando unís”?

–Claro, hubo que explicar que separando en origen los residuos, parte de ellos pueden ser reciclados, y así logramos unir a la familias de recupera­dores urbanos con los vecinos que les entregan sus reciclables, además de unirnos al cuidado del medio ambiente. La consigna surgió en 2011 cuando nos entregaron el tercer “Centro Verde” para acopio y reciclaje (antes pasamos por otros dos lugares). Para publicitar el lugar surgió el “Separando unís” y se fueron sumando muchos vecinos, ONGs, empresas, asociaciones… que sé yo. Recuerdo por ejemplo que Greenpeace les donó las capas verdes para la lluvia y los primeros uniformes, eso cambió mucho la relación con los vecinos a los que se les toca el timbre y estos entregan sus materiales. En poco tiempo se empezaron a ver los frutos: disminuyó la discriminación hacia el cartonero, no hubo más niños cartoneando en nuestra zona, ni bolsas con olor desparramadas en las veredas, entre otros tantos beneficios.

–¿Cómo fue ese proceso de salida de la informalidad a la organización cooperativa?

–Fue un camino muy lento, de construcción colectiva y habilitando nuevos espacios donde la palabra era fundamental. Lo crucial fue la incidencia en la agenda pública. Los prejuicios se doblegaron cuando se vieron los progresos, y los progresos llegaron cuando el Estado se hizo presente. Y este no es un fruto de El Álamo, sino de la capacidad de construir junto a otras cooperativas a pesar de nuestras diferencias. Los cartoneros muy rápido se dieron cuenta de que la organización era lo mejor: antes caminaban con carros pesadísimos 200 cuadras por día, subían a un tren destrozado y cuando bajaban debían caminar kilómetros hasta sus casas y cuando vendían sus materiales eran explotados por los grandes acopiadores. ¡Ahora veo un camión con plataforma hidraúlica y 
no me puedo imaginar cómo se soportó lo anterior!

–¿Y ahora?

– Ahora la actividad que antes hacía el cartonero de manera individual es parte de una política pública, en la que el Estado paga los costos de la logística, es el constructor de los centros verdes y el que aporta la maquinaria. Además, es quien se responsabiliza del cumplimiento de derechos laborales y sociales como el monotributo social, el seguro de accidentes de trabajo, la obra social y los uniformes. Cada recuperador urbano que trabaja en una cooperativa recibe un incentivo económico por parte del Estado. Es muy importante que cada uno de ellos sepa que ahora, como tiene derechos también tiene obligaciones, como no hacer trabajar a los niños, no consumir drogas ni alcohol, cumplir horarios y no romper las bolsas en las veredas, entre otras cosas.

–¿Los logros de El Álamo pueden ser tomados como un modelo replicable en cualquier ciudad, ante conflictos vinculados a la recolección de residuos?

– Nuestra actividad es replicable en cualquier lugar si se tienen en cuenta los aspectos estructurales: trabajo organizado, obligaciones y derechos, arti­culación con el Estado que debe aportar los recursos necesarios para el desarrollo de la actividad en condiciones de dignidad. Nosotros no avalamos relaciones clientelares, sólo apostamos a experiencias que incluyan y recompongan vínculos con la sociedad. Justamente estamos en contacto con una experiencia en la ciudad de Córdoba, es en Barrio Urca y la está llevando a cabo la cooperativa Los Carreros, con un trabajo muy interesante en donde a partir de nuestra intervención y de la conformación de un equipo técnico, hay cambios solidarios de fondo.

Fuente: La Voz del Interior

Un sueño que sigue creciendo en Entre Ríos

7 noviembre 2014 · Actividades

Miembros de organizaciones de recicladores de Villaguay, Diamante, Viale, Rosario del Tala, Larroque, Santa Elena y Paraná participaron de la tercera reunión de consolidación de la Mutual y la Federación de los Trabajadores de los Residuos Sólidos Urbanos que se realizó días atrás en Paraná.

Reciclaje Entre Ríos

El encuentro se realizo el viernes pasado en el galpón  de la Asociación Civil “Un sueño cartonero”, ubicado en el barrio San Martín de Paraná. Además de los representantes de las diferentes organizaciones de recicladores, participaron el Presidente del Instituto de Promoción de Cooperativas y Mutuales de Entre Ríos, Ricardo Etchemendy, el Secretario de Economía Social del Ministerio de Desarrollo Social de Entre Ríos, Luciano Rey, el Director de Unidad de Gestión Ambiental Río Paraná, Horacio Enríquez, y responsables de la empresa Papelera Entre Ríos S.A. quines desarrollaron un taller sobre selección y comercialización de los distintos materiales como papel y cartón. Ver el video.

Los presentes destacaron los avances logrados desde las cooperativas gracias a las reuniones periódicas que vienen realizando entre los distintos trabajadores de la  provincia. Miguel Fernández, presidente de la Cooperativa “La Esperanza” de Villaguay, destacó al respecto: “Hemos creado la primera mutual entrerriana de los trabajadores de residuos sólidos urbanos, lo que significa un gran avance porque nos va a permitir brindar servicios a todos los compañeros que no cuentan con este beneficio que lo merecen como trabajadores”.

Asimismo se comentó acerca de la situación de cada cooperativa, y la evolución durantes estos años en las condiciones de trabajo. El Presidente de la  Cooperativa “La Esperanza” de Diamante, Miguel Ángel Aguilar, expresó: “Estamos en un camino bastante bueno ya que logramos tener nuestro galpón, prensa, monotributo social y ahora estamos con lo de la mutual, lo que significa un logro inesperado”. En esta línea, Etchemendy recalcó el esfuerzo de estos trabajadores: “Cada cooperativa de pensar como empresa, ya que deben estar orgullosos del trabajo que vienen realizando y los avances que lograron en estos años”.

Por su parte Horacio Enríquez afirmó que “la Secretaría de Ambiente y el Instituto de Promoción Cooperativa promueven y acompañan el sector de trabajadores emergentes de la basura con el objetivo de fortalecer los grupos cooperativos y organizaciones de base para el logro de un manejo sustentable e inclusivo de los residuos sólidos urbanos en la provincia”. Y agregó, “de esta manera se cumple con uno de los objetivos prioritarios de la Ley de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos Nº 10.311que es promover la inclusión de los recolectores informales a los sistemas de higiene municipales en condiciones de dignidad y salubridad”.

Cabe destacar que durante el encuentro, los trabajadores de Papelera Entre Ríos S.A. dieron una capacitación donde se explicaron los beneficios de reconocer los tipos y calidades de papeles para reciclar. En este sentido, el Ing. Enrique Rebora, Gerente técnico de la Papelera enfatizó: “La clasificación del papel recaudado hace que aumente su valor al momento de comercializarlo a las empresas”.