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El Álamo después del infierno

1 diciembre 2014 · Noticias

Alicia Montoya dirige la cooperativa El Álamo y es referente ineludible en la lucha del movimiento de recicladores urbanos. Dice que la calle es una jungla donde el fuerte se come al débil.

Alicia Montoya El Álamo
 
Por Bibiana Fulchieri (Especial)

Fueron en su mayoría pasajeros del llamado “tren blanco” –un s­e­r­vicio desguazado del Ferrocarril Mitre que transportaba a los cartoneros de los suburbios de Jo­sé León Suárez hacia Retiro– familias completas, que como paliativo urgente a la crisis de 2001, se lanzaron a la basura como único medio de sobrevida.

Hubo que intentar nuevas alternativas al oprobio, y después de largos conflictos nació en la ciudad de Buenos Aires El Álamo, una cooperativa de “cartoneros a domicilio” incluidos en una perspectiva de servicio público que recuperan residuos secos y dignidad laboral.

Alicia Montoya es la responsable del equipo técnico de El Álamo y una referente ineludible en la lucha del mo­vimiento de recicladores urbanos, en convenio legal con el Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño.

Nos recibió en la sede de la cooperativa, un galpón de 700 metros cuadrados en comodato ubicado en Villa Puey­rredón. Allí, un tráfico permanente de 60 asociados procesa 200 toneladas mensuales de residuos provenientes de barrios de las comunas 11, 12 y 15, en el noroeste de la capital.

–Empecemos por usted, dicen que es el alma máter de El Álamo.

– Soy docente (ahora en comisión de servicios) y militante social desde hace muchísimos años. Como a toda mi gene­ración, la dictadura, la guerra de Malvinas y el juicio a las juntas militares me marcaron a fuego. Fueron hechos muy fuertes que nos obligaron a rever nuestras ideas, nuestros posicionamientos y nuestros lugares de compromiso. Mirá que loco, yo hasta el año ’84 tuve un fuerte compromiso desde un lugar religioso. A partir del ’85 y a raíz de lo que se revela en el juicio a la juntas tomo distancia de lo religioso. Casi 24 años después, a partir de la Fundación Alameda comienzo a tener contacto con Jorge Bergoglio, hoy papa.

–¿Cómo lo conoció?

SEnD Participo en la fundación La Alameda que lucha contra la trata de personas y necesitábamos pedir protección para las víctimas de delitos que íbamos rescatando. Llegamos a Bergoglio y nos recibió muy bien, a pesar de que sabía que varios de nosotros no éramos cristianos. Hay una anécdota que se hizo muy famosa con relación a esto, porque a una compañera le decían “la trotska de Dios”. Francisco se reía mucho de esto, porque es un hombre con una profunda amplitud de criterio. Estoy convencida de que hará cambios muy profundos, porque en su agenda están los temas más candentes del escenario mundial.

–¿Cuándo se vincula a los llamados por entonces “cartoneros”?

SEnD En 2002 aparecen muchas asambleas de vecinos. Recordemos el “que se vayan todos” ¿no? La Asamblea Popular de Villa Pueyrredón había ocupado un espacio ferroviario deshabitado frente a la estación dónde se puso en marcha un merendero para las familias cartoneras. En el pico de la crisis la solidaridad fue muy grande, pero cuando la situación de los sectores medios se comenzó a ordenar comenzó una tensión muy grande con un grupo de vecinos de clase media, muchos de los cuales vinieron a interpelarnos y pedirnos que desalojáramos a los “negros” que cartoneaban porque desvalorizaban sus propiedades. Mientras esto ocurría, otros vecinos de mayor poder adquisitivo, los llevaban a merendar a sus livings o les dejaban las llaves de sus casas cuando se iban afuera para que les regaran las plantas. Hay una abuelita que, hasta hace unos meses cuando sus hijos decidieron internarla en un geriátrico, les daba su tarjeta a dos cartoneros de El Álamo para que les cobraran la jubilación, le hicieran las compras y hasta algunas veces se quedaban a dormir para hacerle compañía. En fin, fue un proceso extremadamente conflictivo y contradictorio, pero muy interesante. La presión de los sectores medios sobre el entonces jefe de gobierno Anibal Ibarra, generó un desalojo del lugar muy violento. Allí, conociendo la realidad de la gente que vivía de la recolección callejera, me doy cuenta de que era una postal del infierno, una tarea necesaria pero no de esa manera tan terrible. La confianza habilitó el diálogo y el conocimiento de los horrores que genera la exclusión.

–¿Por ejemplo?

– Entendí que la basura es un gran negocio y la calle es una jungla donde el más fuerte se come al más débil. Cosas impresionantes le sucedían a diario a los cartoneros, que venían y me contaban. Por ejemplo, aparecía uno con unas bandejas de pescado y dispuesto a comerlo decía: “Me lo regaló una señora que hace tres días se quedó sin heladera” ¡Era veneno puro! Otros comentaban que tal portero cambiaba diarios por sexo; o que algunas clínicas o consultorios les entregaban residuos patógenos. El crecimiento del narcotráfico, encontró en estas poblaciones vulnerables la fuerza laboral para el narcomenudeo. Recuerdo siempre un dato de hace un par de años atrás, cuando los socios de El Álamo ganaban aproximadamente $ 100 por día y en una barriada del conurbano te ofrecían $ 200 por repartir unas bolsitas de cocaína.

–¿Cómo hacen frente a esta situación?

–Con trabajo y afecto, un combo perfecto. E incorporando año a año más caminos que te permiten acceder a derechos. Se decidió por asamblea recomponer la matriz social eligiendo una figura colectiva de trabajo que no alimentara explotaciones y surgió la cooperativa El Álamo, en agosto de 2003. Después del desalojo, en julio de 2005, nos ubicamos frente a la estación de trenes, colocamos unas tarimas en las que se apoyaban los bolsones con los materiales que se recolectaban; un gazebo para comer y protegerse del sol. Hicimos los mayores esfuerzos para mejorar al máximo los estándares de higiene y convivencia, esto mejoró enormemente los vínculos comunitarios y el trabajo fue ordenando la vida de todos. Esto era indispensable para funcionar; ver al cartonero como trabajador. Sí, a través de una herramienta legal se permitió asumir a los cartoneros como trabajadores, que hacen una tarea necesaria que sólo es posible con la participación del Estado.

–¿Allí nació la consigna de aparente contradicción: “Separando unís”?

–Claro, hubo que explicar que separando en origen los residuos, parte de ellos pueden ser reciclados, y así logramos unir a la familias de recupera­dores urbanos con los vecinos que les entregan sus reciclables, además de unirnos al cuidado del medio ambiente. La consigna surgió en 2011 cuando nos entregaron el tercer “Centro Verde” para acopio y reciclaje (antes pasamos por otros dos lugares). Para publicitar el lugar surgió el “Separando unís” y se fueron sumando muchos vecinos, ONGs, empresas, asociaciones… que sé yo. Recuerdo por ejemplo que Greenpeace les donó las capas verdes para la lluvia y los primeros uniformes, eso cambió mucho la relación con los vecinos a los que se les toca el timbre y estos entregan sus materiales. En poco tiempo se empezaron a ver los frutos: disminuyó la discriminación hacia el cartonero, no hubo más niños cartoneando en nuestra zona, ni bolsas con olor desparramadas en las veredas, entre otros tantos beneficios.

–¿Cómo fue ese proceso de salida de la informalidad a la organización cooperativa?

–Fue un camino muy lento, de construcción colectiva y habilitando nuevos espacios donde la palabra era fundamental. Lo crucial fue la incidencia en la agenda pública. Los prejuicios se doblegaron cuando se vieron los progresos, y los progresos llegaron cuando el Estado se hizo presente. Y este no es un fruto de El Álamo, sino de la capacidad de construir junto a otras cooperativas a pesar de nuestras diferencias. Los cartoneros muy rápido se dieron cuenta de que la organización era lo mejor: antes caminaban con carros pesadísimos 200 cuadras por día, subían a un tren destrozado y cuando bajaban debían caminar kilómetros hasta sus casas y cuando vendían sus materiales eran explotados por los grandes acopiadores. ¡Ahora veo un camión con plataforma hidraúlica y 
no me puedo imaginar cómo se soportó lo anterior!

–¿Y ahora?

– Ahora la actividad que antes hacía el cartonero de manera individual es parte de una política pública, en la que el Estado paga los costos de la logística, es el constructor de los centros verdes y el que aporta la maquinaria. Además, es quien se responsabiliza del cumplimiento de derechos laborales y sociales como el monotributo social, el seguro de accidentes de trabajo, la obra social y los uniformes. Cada recuperador urbano que trabaja en una cooperativa recibe un incentivo económico por parte del Estado. Es muy importante que cada uno de ellos sepa que ahora, como tiene derechos también tiene obligaciones, como no hacer trabajar a los niños, no consumir drogas ni alcohol, cumplir horarios y no romper las bolsas en las veredas, entre otras cosas.

–¿Los logros de El Álamo pueden ser tomados como un modelo replicable en cualquier ciudad, ante conflictos vinculados a la recolección de residuos?

– Nuestra actividad es replicable en cualquier lugar si se tienen en cuenta los aspectos estructurales: trabajo organizado, obligaciones y derechos, arti­culación con el Estado que debe aportar los recursos necesarios para el desarrollo de la actividad en condiciones de dignidad. Nosotros no avalamos relaciones clientelares, sólo apostamos a experiencias que incluyan y recompongan vínculos con la sociedad. Justamente estamos en contacto con una experiencia en la ciudad de Córdoba, es en Barrio Urca y la está llevando a cabo la cooperativa Los Carreros, con un trabajo muy interesante en donde a partir de nuestra intervención y de la conformación de un equipo técnico, hay cambios solidarios de fondo.

Fuente: La Voz del Interior

Un sueño que sigue creciendo en Entre Ríos

7 noviembre 2014 · Actividades

Miembros de organizaciones de recicladores de Villaguay, Diamante, Viale, Rosario del Tala, Larroque, Santa Elena y Paraná participaron de la tercera reunión de consolidación de la Mutual y la Federación de los Trabajadores de los Residuos Sólidos Urbanos que se realizó días atrás en Paraná.

Reciclaje Entre Ríos

El encuentro se realizo el viernes pasado en el galpón  de la Asociación Civil “Un sueño cartonero”, ubicado en el barrio San Martín de Paraná. Además de los representantes de las diferentes organizaciones de recicladores, participaron el Presidente del Instituto de Promoción de Cooperativas y Mutuales de Entre Ríos, Ricardo Etchemendy, el Secretario de Economía Social del Ministerio de Desarrollo Social de Entre Ríos, Luciano Rey, el Director de Unidad de Gestión Ambiental Río Paraná, Horacio Enríquez, y responsables de la empresa Papelera Entre Ríos S.A. quines desarrollaron un taller sobre selección y comercialización de los distintos materiales como papel y cartón. Ver el video.

Los presentes destacaron los avances logrados desde las cooperativas gracias a las reuniones periódicas que vienen realizando entre los distintos trabajadores de la  provincia. Miguel Fernández, presidente de la Cooperativa “La Esperanza” de Villaguay, destacó al respecto: “Hemos creado la primera mutual entrerriana de los trabajadores de residuos sólidos urbanos, lo que significa un gran avance porque nos va a permitir brindar servicios a todos los compañeros que no cuentan con este beneficio que lo merecen como trabajadores”.

Asimismo se comentó acerca de la situación de cada cooperativa, y la evolución durantes estos años en las condiciones de trabajo. El Presidente de la  Cooperativa “La Esperanza” de Diamante, Miguel Ángel Aguilar, expresó: “Estamos en un camino bastante bueno ya que logramos tener nuestro galpón, prensa, monotributo social y ahora estamos con lo de la mutual, lo que significa un logro inesperado”. En esta línea, Etchemendy recalcó el esfuerzo de estos trabajadores: “Cada cooperativa de pensar como empresa, ya que deben estar orgullosos del trabajo que vienen realizando y los avances que lograron en estos años”.

Por su parte Horacio Enríquez afirmó que “la Secretaría de Ambiente y el Instituto de Promoción Cooperativa promueven y acompañan el sector de trabajadores emergentes de la basura con el objetivo de fortalecer los grupos cooperativos y organizaciones de base para el logro de un manejo sustentable e inclusivo de los residuos sólidos urbanos en la provincia”. Y agregó, “de esta manera se cumple con uno de los objetivos prioritarios de la Ley de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos Nº 10.311que es promover la inclusión de los recolectores informales a los sistemas de higiene municipales en condiciones de dignidad y salubridad”.

Cabe destacar que durante el encuentro, los trabajadores de Papelera Entre Ríos S.A. dieron una capacitación donde se explicaron los beneficios de reconocer los tipos y calidades de papeles para reciclar. En este sentido, el Ing. Enrique Rebora, Gerente técnico de la Papelera enfatizó: “La clasificación del papel recaudado hace que aumente su valor al momento de comercializarlo a las empresas”.

La Federación de Cartoneros denuncia que la Ciudad incumple el contrato de reciclaje

28 agosto 2014 · Noticias

Federación de Cartoneros y Recicladores

COMUNICADO DE PRENSA DE CARTONEROS

Este miércoles 27/08 a las 13hs los cartoneros movilizamos desde el Obelisco al Ministerio de Medio Ambiente y Espacio Público (Av. Roque Sáenz Peña 570) por el incumplimiento del contrato de reciclado.

Las últimas semanas el Gobierno de la Ciudad decidió frenar la implementación del Servicio Público de Gestión Social para la Recolección Diferenciada de los Residuos Secos vigente conforme al contrato emergente del Concurso Público N° 1-SIGAF/2010.

Estamos profundamente preocupados debido a que si esto se profundiza  el Ministerio de Ambiente y Espacio Público va a poner en riesgo sanitario a la ciudad, va a seguir elevando el enterramiento de residuos en los ya colapsados rellenos sanitarios, va a romper con uno de los modelos de gestión social de reciclado más exitosos de Argentina y América Latina.

Hace más de 10 años las cooperativas somos las que precariamente y con mucho esfuerzo recogemos  más del 10% de los residuos que se entierran, en los últimos años fuimos logrando avances que nos permitieron generar mejores condiciones para la limpieza de la ciudad y la situación laboral de los cartoneros, disminuir drásticamente el trabajo infantil en la actividad y garantizar un piso de dignidad para los excluidos.

El Ministro a de Ambiente y Espacio Público parece que quiere ponerle un freno y deteriorar lo conseguido, tal vez para intentar reprivatizar el servicio y hacer así negocios con nuestra fuente de trabajo y con el medio ambiente. Estamos convencidos que no vamos a dar ni un paso atrás en todas las conquistas que fuimos consolidando para nosotros y para la Ciudad, no vamos a permitir el incumplimiento del contrato: la seguridad jurídica debe ser para todos, no solo para los grandes empresarios.

En cuanto a las deficiencias del sistema, es indignante que algunos funcionarios con altísimos sueldos y todas las posibilidades intenten achacar su propia ineficiencia a los trabajadores de la actividad, sean cartoneros o estatales. En ese sentido, rechazamos cualquier intento de vaciar la DGREC y manifestamos nuestro apoyo a los trabajadores de dicha repartición, agradeciendo sus manifestaciones de apoyo y solidaridad.

Los problemas del sistema se basan en el constante incumplimiento por parte de la DGREC de las cláusulas del contrato que establecen claramente que es sus responsabilidades. Asimismo, la suciedad que suele verse alrededor de las campanas verdes es consecuencia en primer lugar de la unilateral, sospechosa e improvisada elección del diseño de dichos contenedores totalmente inconvenientes para la correcta prestación del servicio. En segundo, de las serias falencias en la gestión de la DGREC, más ocupada en intervenir políticamente sobre las cooperativas dividiéndolas internamente que por cumplir su función.

En este marco exigimos que siga con la incorporación de compañeros a la modalidad de recolección por cuadrículas para seguir mejorando las condiciones laborales y de comercialización tal como establece el contrato y las actas complementarias posteriores, evitando la explotación por parte de galponeros privados, muchas veces favorecidos por las políticas de la DGREC. Además, de esta forma podremos mejorar la circulación en la Ciudad, reducir costos innecesarios de trasporte y si la DGREC cumple correctamente su rol, aumentar significativamente la cantidad de residuos recuperados.

Asimismo, exigimos se implemente el ajuste previsto por el contrato porque no es posible prestar correctamente el servicio sin una adecuación razonable de los montos asignados para logística e incentivos.

Esta causa, reconocida mundialmente y apoyada por el Papa Francisco en múltiples ocasiones, es justa. Convocamos a todos los ciudadanos social y ecológicamente comprometidos a ponerse en aleta en defensa del ambiente y los trabajadores excluidos.

¡SIN CARTONEROS NO HAY BASURA CERO!

 

¡NI ESCLAVOS NI EXCLUIDOS!

 

Coop. Recuperadores Urbanos del Oeste

Coop. Las Madreselvas

Coop. El Amanecer de los Cartoneros

Asociación Civil El Amanecer de los Cartoneros

MTE
Coop. Anuillán

Coop. Cartonera del Sur
Coop. Trabajo y Dignidad
Coop. Baires Cero Con

Coop. Alelí

Bloque Sur

Coop. Recuperadores Urbanos El Álamo

Coop. Recolectores del Oeste

 

FEDERACIÓN ARGENTINA DE CARTONEROS Y RECICLADORES

Contacto de prensa: Alejandro Gianni 11- 68136612/ Eduardo Nasif 11- 51310342 /  Gabriela Bonus 11-32669917

“Hay un alto nivel de improvisación”

26 julio 2014 · Noticias

Los recuperadores sostienen que no cuentan con camiones suficientes ni maquinaria adecuada y que hay retrasos en los pagos por parte de la Ciudad. Aseguran que los nuevos contenedores para reciclables dificultan la separación.

Las cooperativas de recuperadores urbanos, que trabajan en la recolección de residuos con destino al reciclado, aseguran que el diseño del sistema de separación de residuos que implementa el gobierno de Mauricio Macri carece de planificación, y advierten sobre el incumplimiento de las obligaciones que el Estado tiene con ellos, fijadas tanto por contrato como por la Ley de Basura Cero. De acuerdo con el presupuesto porteño para 2014, más de 500 millones de pesos se destinarán a implementar el “proceso de recolección diferenciada de residuos reciclables, con la inclusión de los recuperadores urbanos agrupados en cooperativas de trabajo”. Sin embargo, promediando el año, varias de las cooperativas se ven imposibilitadas de llevar adelante su trabajo, porque el Gobierno de la Ciudad “no ha entregado las herramientas necesarias” para llevar a cabo su servicio; no cuentan con la indumentaria apropiada y no les paga los incentivos o lo hace a destiempo; no cuentan con camiones ni con la infraestructura adecuada en los centros verdes donde clasifican los residuos. Además, lamentan que la gestión PRO haya instalado “gran cantidad de contenedores para materiales reciclables, que tienen una apertura muy chica, tipo buzón, en las que cuesta ingresar las bolsas con botellas de plástico y cartones”. La gente, entonces, opta por tirarlos en los contenedores negros, para los residuos comunes.

“A veces, sólo dos segundos son los que nos separan de vivir en una ciudad llena de basura, de vivir en una ciudad limpia y amigable con el ambiente”, versa el eslogan de la campaña del gobierno porteño para incentivar a los vecinos a separar sus residuos. Sin embargo, varias de las cooperativas de recuperadores urbanos alertan sobre el incumplimiento de la gestión en sus obligaciones con los recuperadores. En 2012, se adjudicó a doce cooperativas, a través de un concurso público, la tarea de recolectar residuos sólidos urbanos secos. En 2013, éstas y el Ministerio de Ambiente y Espacio Público firmaron un contrato en el que el Estado se hizo responsable de brindar a los recuperadores urbanos uniforme de trabajo, obra social, seguro de accidentes personales y un estímulo económico para cumplir con normas de higiene y seguridad laboral. Según los representantes de las cooperativas, el gobierno no había cumplido con todas de la misma manera.

“El problema suele ser con las cooperativas que somos más chicas, a las más grandes suelen entregarles todo lo que quieren”, aseguró Cristina Lescano a Página/12, responsable de El Ceibo, que se encarga de la recolección de materiales reciclables de las casas y los comercios del barrio de Palermo, desde 1997. Alicia Montoya, cofundadora de la cooperativa El Alamo, que trabaja en los barrios de Villa Pueyrredón, Agronomía, Parque Chas, aseguró: “Nosotros debíamos incluir, por contrato, una segunda zona, en Villa Devoto, Villa del Parque, Montecastro, Villa Santa Rita, Floresta y Villa Real, pero no teníamos las herramientas para hacerlo. El gobierno incumplió el contrato, no aportó la logística, nos pagan cada seis meses, entonces a la zona nueva ni la tocamos”. El acuerdo incluía a los 60 recuperadores que ya tenían la cooperativa e “incorporamos once recuperadores independientes en 2013, pero los derechos que les correspondían por contrato llegaron recién en abril de este año y aún no disponemos de los uniformes de invierno”, subrayó Montoya. Alertó además que “la falta de control ciudadano deja al Ejecutivo libre para convertir al trabajo de las cooperativas en un plan social”.

Por su parte, María Ramis, de la Cooperativa del Oeste, comentó que “si bien la Ciudad ha dado a los recuperadores urbanos un espacio”, hoy no están trabajando con los consorcios, no están recolectando en los barrios, porque “nos dieron un camión de porte muy grande, sólo apto para los residuos de los grandes generadores, que no nos permite ir por las calles de nuestra zona asignada (Flores, Caballito, Almagro)”. Conformada por recuperadores que provienen del conurbano oeste (Moreno, Merlo, San Antonio de Padua) la Cooperativa del Oeste obtuvo en 2009 la matrícula del Inaes. En total son unos 400 recuperadores.

De igual modo, Lescano aseguró que el tamaño de los vehículos que les entregó la Ciudad dificulta su trabajo: “Tenemos dos camiones enormes que no podemos usar en Capital, porque rompemos cables de luz, los árboles y generamos más problemas de los que solucionamos.”

Con respecto a los Centros Verdes, espacio donde las cooperativas clasifican los materiales reciclables, Ramis cuenta que comparten el lugar con otra cooperativa. “Nos queda chico. Tenemos una parte grande del predio a la intemperie y necesitamos techarla, porque no se puede trabajar allí con el frío”, afirma. Por otro lado, relata que el Gobierno de la Ciudad les entregó una máquina con cinta para separar material, pero no la pueden usar porque no tienen el espacio suficiente.

Montoya afirmó además que “a través de la logística de la Dirección General de Reciclado de la Ciudad de Buenos Aires (Dgrec) ingresan (a su centro verde) 11 toneladas de residuos semanales con 5 camiones, mientras que nuestra cooperativa ingresa 37 toneladas, en ese mismo período, utilizando únicamente 2 camiones”. Añadió que “en la actualidad podríamos gestionar 70 toneladas diarias de residuos, pero estamos en 48 toneladas por semana ya que la enfardadora que instaló el Estado aún no dispone de la instalación eléctrica ni de insumos”.

Una de las cooperativas de recuperadores más grande de la Ciudad es la asociación El Amanecer de los Cartoneros, del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE). La conforman más de 1500 trabajadores y abarca los barrios de Almagro, Balvanera, Parque Patricios y Recoleta entre otros. Nicolás Caropresi, Militante del MTE y coordinador de operativa y logística de El Amanecer, asegura que “gracias a las luchas de los recuperadores urbanos hemos conseguido muchas cosas, como las guarderías para cartoneros, y ahora peleamos para que se pague un sueldo fijo a cada recuperador”.

Destaca que “en 2012 realizamos movilizaciones cuando se instalaron los tachos negros y gracias a ello tenemos el sistema actual de recolección y división en centros verdes”. Desde las cuatro cooperativas coinciden en que el contenedor negro empeoró la tarea para aquel que tiene que hacer la separación en el lugar. A ello se suma que no fueron consultados para la implementación, tal como obliga al gobierno la Ley de Basura Cero.

Según la mayoría de los recuperadores, los contenedores en forma de campana son un problema. Montoya declaró que “parecen buzones, y dificultan la tarea del vecino que quiere separar la basura. Como no se abre se deben pasar los residuos por una hendija”.

“Se hizo todo con un nivel de improvisación muy alto, injustificable para un programa que trabaja desde el 2008”, afirmó Montoya. Ramis coincidió: “Estamos en contra, porque tienen una boca muy pequeña, el hecho de que tengas que poner una por una las botellas o los cartones, hace que menos vecinos vayan a hacerlo. Lógicamente, si uno está apurado como no puede abrir la campana para tirar la bolsa con el material reciclable no lo hace”.

Desde las cuatro cooperativas critican la gestión macrista por no acompañar el proceso de recuperación urbana de basura con educación y concientización del ciudadano. “El problema principal es la falta de conciencia que hay en la Ciudad. Nunca hubo una política clara del tratamiento de la basura. El rol de los cartoneros no se explica bien en las campañas que hacen desde el gobierno”, asegura Caropresi. “Hay que comunicar constantemente al vecino que la separación en origen y el reciclado no son solamente prácticas en favor del medio ambiente, sino también una forma inclusión social”, concluyó Ramis.

Informe: Laura Guarinoni.

Fuente: Página12- 26 de julio de 2014

Aunque hay más contenedores, en la Ciudad casi no se separa basura en las casas

24 julio 2014 · Noticias

clarinPara 2020, la Ciudad ya no podrá enviar basura a los rellenos. Pero Buenos Aires está muy lejos de cumplir la meta, fijada por la ley Basura Cero. Una de las piezas que faltan es la separación de residuos domiciliaria. Si bien el Gobierno porteño va distribuyendo campanas verdes en diferentes barrios, muchos vecinos aún no separan los materiales recuperables.

El ministro de Ambiente y Espacio Público, Edgardo Cenzón, le encargó al Consejo Económico y Social de Buenos Aires que entreviste a los diversos actores en relación a la generación, recolección y disposición final de la basura. Ya se reunieron con grandes generadores y cartoneros. Ahora es el turno de los vecinos. En un primer encuentro con gente de Palermo y Recoleta, surgieron sorpresas: ninguno sabe qué es la Ley Basura Cero y pocos reciclan o saben cómo hacerlo (ver pág. 4).

En la Ciudad se generan 6.000 toneladas de basura por día.

Según el Ministerio de Ambiente, 3.200 van a los rellenos. Del resto, 1.800 se recuperan en una planta de áridos, y otras 500 en una de tratamiento mecánico y biológico. Las 500 restantes, serían recuperadas por los cartoneros, aunque no hay cifras oficiales.

En Greenpeace señalan que se viene reduciendo la cantidad de basura enviada a los rellenos (ver pág. 5). “Pero falta el vecino –afirma Consuelo Bilbao, coordinadora de Unidad Política de esa ONG–. Para sumarlo, se debe dar continuidad a la comunicación a largo plazo, usando las mismas formas y nomenclaturas para identificar los residuos secos y los húmedos, para evitar que la gente se confunda”.

En octubre regirán los nuevos contratos de recolección, por más de $ 31 millones, que incluyen la contenerización de toda la Ciudad y la recolección todos los días. Actualmente, hay contenedores negros para basura orgánica en el 66% de la Ciudad. Y para mayo de 2015 toda la Ciudad deberá contar con 23.400 contenedores de 2.400 o 3.200 litros de capacidad, que reemplazarán a los de 1.100 litros. Además, hay 2.049 campanas verdes para reciclables en Palermo, Belgrano, Núñez, Caballito, Soldati, Villa Riachuelo y Lugano. A principio de 2015 tendría que haber 7.188 en toda la Ciudad.

Cada zona donde ya funciona el sistema está a cargo de una cooperativa de cartoneros. Lo que recuperan va a ocho centros verdes gestionados por las propias cooperativas. Pero no todos los vecinos separan la basura ni todos los porteros se la dan al cartonero. Y en las campanas verdes, Clarín verificó que se tiran residuos orgánicos.

“Es un proceso largo, que implica lograr cambios de hábitos en las casas –dice el ministro Cenzón–. En San Francisco tardaron 25 años en reducir un 75% sus residuos y en la Ciudad en seis años ya estamos en el 45%. Tenemos capacitadores que van casa por casa y un programa con el sindicato de encargados de edificios. E implementamos el plan Escuelas Verdes”.

“Hay que profundizar las políticas de concientización de la ciudadanía –sostiene Dolores Duverges, de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN)–. Además, hay que articular los diversos instrumentos de gestión para que lo que hacen los vecinos llegue a su puerto. La doble contenerización debe estar en toda la Ciudad y aún falta una recolección diferenciada y que las cooperativas tengan los instrumentos logísticos para poder cubrir todas las zonas”.

“El problema no está en el vecino, aunque siempre hay una porción a la que le cuesta entender –sostiene Alicia Montoya, cofundadora de la cooperativa El Alamo, que trabaja en Villa Pueyrredón, Agronomía, Parque Chas, Devoto y Villa del Parque, entre otros barrios–. El problema es que el Ministerio de Ambiente hace campaña para que se separen residuos sin tener garantizada la gestión, esto es la entrega de camiones en comodato o la habilitación de recuperadores urbanos con todos sus derechos para que las recorran, y sin tener las plantas en condiciones. En la nuestra, por ejemplo, instalaron una enfardadora que no funciona, porque no tiene la bajada de luz correspondiente”.

Fuente: Diario Clarín- 24 de julio de 2014

La Universidad Nacional de Córdoba lanzó su Programa de Reciclaje

18 junio 2014 · Noticias

El pasado martes 10 de Junio la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) realizó el acto de lanzamiento del Programa “UNC RECICLA”, destinado a implementar en Ciudad Universitaria la separación en origen y recolección de residuos secos no peligrosos, para destinarlos al reciclaje.

UNC Recicla

Ver el Video: UNC Recicla

Entre Ríos ya cuenta con una mutual de trabajadores de residuos urbanos

18 junio 2014 · Noticias

Trabajadores de los residuos de la provincia conformaron la primera mutual que prestará a los asociados servicios de farmacia, salud, proveeduría, fúnebres, turismo, ayuda económica y gestoría, entre otros • Fue durante un encuentro que se realizó en Diamante con la presencia de representantes de cooperativas, recuperadores, empleados de plantas de reciclado y funcionarios provinciales y municipales

La creación de esta mutual es fruto de una trabajo conjunto que se viene realizando hace un tiempo entre el Gobierno provincial, a través de las Secretarías de Ambiente y de Economía Social y el Instituto de Cooperativas; los municipios; y las cooperativas y asociaciones que nuclean a los trabajadores de los residuos

El director de la Unidad de Gestión Ambiental Río Paraná de la Secretaría de Ambiente, Horacio Enríquez, acompañó todo el proceso en representación de ese organismo provincial y participó el jueves del cuarto encuentro donde se conformó la mutual.

“Desde la Secretaría de Ambiente entendemos que el sector de recuperadores es parte de la solución y no el problema, en vistas a un sistema de reciclaje sustentable e inclusivo de los que, históricamente han recuperado distintos materiales y que son un eslabón central de la cadena de valor del reciclaje”, señaló el funcionario.

Además, se refirió a la Ley de Gestión de Residuos Sólidos Urbanos, aprobada por el Senado días atrás, y sostuvo que “la norma provincial viene a institucionalizar el camino iniciado por varias cooperativas, grupos de trabajo y municipios con el desafío de dar solución a un tema tan complejo como es el manejo de los residuos”.

Luego Enríquez agregó: “Celebramos y acompañamos la creación de la Mutual, que es un paso de fortalecimiento en la organización de los trabajadores de residuos en la provincia, lo cual asegura la sustentabilidad económica, social, ambiental y política de los sistemas de higiene urbana”.

Por su parte, el presidente del Instituto de Promoción Cooperativa y Mutualidades, Ricardo Etchemendy, comentó que en la reunión analizaron los avances de las cooperativas presentes que trabajan con los residuos urbanos y se evaluó la posibilidad de contratar coberturas de seguros para las personas que realizan esa tarea informalmente.

 

Respecto a la mutual de los trabajadores de residuos sólidos urbanos resaltó que “es la primera en la provincia y tendrá delegaciones en casi todas las localidades donde hay trabajadores de los residuos, no sólo los que estén cooperativizados”.

Precisó que los beneficiarios podrán contar “con los servicios que hoy ofrece la aprobación del Instituto Nacional de Asociativismo (Inaes) a las mutuales” y sostuvo: “Me refiero a farmacia, salud, proveeduría, servicios fúnebres, turismo, ayuda económica y gestoría, entre otros”.

Etchemendy explicó que, a partir de esta reunión, donde se eligieron las autoridades, se inició el expediente pertinente ante el Inaes para su conformación.

En el encuentro del jueves, estuvieron presentes también la intendenta de Diamante, Claudia Gieco; el director de Vivienda para la Economía Solidaria de la Secretaría de Economía Social del Ministerio de Desarrollo Social, Juan Arbitelli; el diputado y presidente de la Comisión de Cooperativas y Mutualismo de la Cámara Baja, Juan Albornoz; y 50 trabajadores de las cooperativas La Esperanza de Diamante, Un sueño Cartonero de Paraná, de La Esperanza de Villaguay; de la planta de Reciclado de Viale y recuperadores de Nogoyá.

La nueva entidad se denomina “Mutual de los trabajadores de residuos sólidos urbanos de la provincia de Entre Ríos” y está conformada de la siguiente manera: presidente, Miguel Fernández de Villaguay; secretario, Julio Llanes de Paraná; tesorero Miguel Aguilar de Diamante; vocal Titular 1, Juana Albarracín de Paraná; vocal titular 2 Violeta Acosta de Viale; vocal suplente 1, Daniel Deniz de Diamante; vocal suplente 2, Nancy Adeneve de Villaguay; junta fizcalizadora: titular 1, Fernando Páez de Viale; titular 2, Ramona Carrasco de Paraná; titular 3, Ezequiel Muñoz de Diamante; y suplente 1, Hugo Miño de Villaguay. (APFDigital)

Día Mundial del Reciclador: Por la Inclusión Regional

25 marzo 2014 · Noticias

La IRR impulsa programas para mejorar la calidad de vida de 4 millones de recicladores en América Latina y el Caribe. En América Latina y el Caribe se estima que un número de hasta 4 millones de recicladores trabajan en la separación y venta de material reciclable, generalmente en precarias condiciones laborales, en su mayoría sin sistemas legales que los amparen y sin reconocimiento de la sociedad ni de las administraciones públicas.

Jornada de cartoneros

La Iniciativa Regional para el Reciclaje Inclusivo (IRR) apoya diversas iniciativas de asistencia técnica, formación e inversión todo con el fin de promover condiciones de trabajo dignas, visibilizar la contribución de los recicladores al buen manejo de los residuos sólidos y estimular su inclusión en la cadena formal del reciclaje.

El 1 de marzo se celebró el Día Mundial del Reciclador. Con motivo de este día, la Iniciativa Regional para el Reciclaje Inclusivo (IRR), una iniciativa formada por la División de Agua y Saneamiento y el Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN) del Grupo BID, la Fundación Avina, la Red Latinoamericana de Recicladores (Red-LACRE) y Coca-Cola América Latina quiere hacer un llamado sobre la importancia de trabajar por la inclusión de esta población en la cadena formal del reciclaje.

La IRR, mediante la puesta en valor y visibilización del trabajo de los recicladores, tiene por objetivo dignificar su trabajo en la región y promover su integración formal y justa en los mercados de reciclaje, impulsando para ello:

(1) El desarrollo de marcos legales orientados a integrar a los recicladores en la gestión formal de residuos sólidos;

(2) La introducción de una clasificación ocupacional específica para las actividades que llevan adelante los recicladores;

(3) El desarrollo de programas de formación de recicladores y sus organizaciones.

A modo de ejemplo, la IRR ha proporcionado asistencia técnica para al desarrollo del marco regulatorio nacional para el sector de residuos sólidos en Colombia y Nicaragua, y ha apoyado a gobiernos municipales en Perú, Colombia y Costa Rica en el desarrollo e implementación de planes de inclusión de recicladores de base.

A través de proyectos en Guyana, Perú, Ecuador, Costa Rica, Paraguay, Chile y la Republica Dominicana, la IRR ha capacitado a más de 600 recicladores y funcionarios municipales en el diseño y operación de esquemas inclusivos de gestión integral de residuos sólidos.

Hasta la fecha, la IRR ha desarrollado proyectos en 14 países de la región que beneficiarán directamente a más de 3,200 recicladores. La IRR continúa trabajando en conjunto con actores locales para identificar demanda y desarrollar Programas Nacionales de Formación de Recicladores y Funcionarios Municipales que buscarán ampliar el alcance y el impacto del reciclaje inclusivo en los países donde se implementan estos programas.

No hay reciclaje sin recicladores.

Diferentes estimaciones calculan que actualmente existen hasta 4 millones de personas trabajando como recicladores de base en América Latina y el Caribe, recolectando entre el 50% y el 90% de los materiales reciclables utilizados en la industria, generando importantes beneficios ambientales y económicos y constituyendo la base del reciclaje en la región. Sin embargo, desafortunadamente este colectivo recibe tan solo una pequeña fracción del valor de estos materiales, además de trabajar a menudo en condiciones inseguras e insalubres, en su mayoría sin sistemas legales que los amparen y sin reconocimiento de la sociedad ni de las administraciones públicas.

Su inclusión en la Cadena Formal del Reciclaje requiere soluciones integrales y efectivas como las que impulsa la IRR de cara a lograr un mayor reconocimiento de estos trabajadores en las políticas públicas de gestión integral de los residuos sólidos (GIRS), mejorando así su calidad de vida.

De acuerdo con Jane Olley, Coordinadora y portavoz regional de la IRR, “Este Día Mundial del Reciclador es un buen momento para reflexionar sobre la profesión de reciclador en América Latina y el Caribe, una profesión que merece ser dignificada y reconocida por todos los actores de la sociedad y que tiene mucho que aportar al desarrollo social y económico de la región”. 3

“La IRR busca trabajar con los recicladores, los gobiernos nacionales y municipales, y el sector privado para integrar a los recicladores de América Latina y el Caribe al mercado del reciclaje formal y mejorar su situación económica y social”.

Cartoneros paranaenses avanzan en el trabajo formal

Trabajadores dedicados al acopio y venta de materiales reciclables integran la cooperativa de trabajo denominada “Un Sueño Cartonero”. Formalizan el oficio y lo ejercen en mejores condiciones. En el Día Mundial del Reciclador, se reunieron en una jornada de capacitación.

Los trabajadores en la actualidad están abocados a la construcción de un espacio propio, que se construye gracias a una donación de Cáritas en un terreno cedido por la comuna en el barrio San Martín, en la zona del Volcadero. El lugar servirá como sede administrativa de la cooperativa y también como un depósito de materiales.

Sobre la Iniciativa Regional para el Reciclaje Inclusivo (IRR)

La Iniciativa Regional para el Reciclaje Inclusivo (IRR) inició en 2011 con el objetivo de trabajar con actores públicos y privados en diferentes países de la región para crear las condiciones necesarias para la inclusión de los recicladores en los servicios de gestión integral de los residuos sólidos y la cadena de valor de reciclaje. Los socios del programa son la División de Agua y Saneamiento y el Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN) del Grupo BID, la Fundación Avina, la Red Latinoamericana de Recicladores (Red-LACRE) y Coca-Cola América Latina.

Para mayor información:

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Basura Cero: ONGS destacaron avances y alertaron sobre incumplimientos

10 enero 2014 · Actividades

BasuraCero

Diferentes organizaciones no gubernamentales le presentaron a la Ciudad un informe donde destacaron los logros en la reducción de residuos enviados a enterramiento, pero alertaron sobre el magro presupuesto destinado al reciclado y el incumplimiento de algunas de las responsabilidades que el GCBA asumió mediante la firma de contrato con las cooperativas de recuperadores urbanos. Asimismo, solicitaron indicadores que midan el material recuperado en la ciudad.

El 19 de diciembre, las ONG integrantes de la Comisión de Asesoramiento Técnico de la Ley Basura Cero presentaron su balance sobre la implementación de la norma. El documento “Análisis y Recomendaciones para el Cumplimiento de la Ley 1854” celebra los avances de la política de reciclado que disminuyó un 35% los residuos enviados por la Ciudad a enterramiento, pero plantea “con enorme preocupación” el “magro presupuesto” destinado al reciclado y el incumplimiento de algunas de las responsabilidades asumidas por el GCBA en el contrato firmado con las cooperativas de recuperadores urbanos en enero de 2013. El informe puede leerse aquí: http://www.greenpeace.org/argentina/Global/argentina/image/2013/contaminacion/basura/prev_BasuraCero_informe_001.pdf

Las organizaciones no gubernamentales que participaron de este informe  fueron la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), Fundación Greenpeace Argentina, Los Verdes, Fundación Avina, Fundación Ciudad, Fundación Vida y Esperanza,  Fundación Garrahan, GestiónARG, Fundación Espacios Verdes y Fundación Cambio Democrático.

En este sentido, el informe realizado por las ONG reconoce como un hito fundamental la firma del contrato entre el GCBA y las cooperativas de recuperadores urbanos, pero llama la atención sobre la falta de avance en la inclusión social de nuevos recuperadores urbanos al sistema y el estado en el que fueron inaugurados algunos de los centros verdes. Sobre el instalado en Núñez, el documento plantea que “al momento de su apertura, no contaba con las condiciones mínimas de salubridad, higiene y operatividad, como son las instalaciones de luz, agua y gas, y la obra civil no era apta para la actividad con maquinaria. Actualmente, casi un año después, se están realizando obras para hacer operativo el lugar.  Esto implica más gastos de recursos públicos y un retraso importante en el avance del sistema de recolección diferenciada de los RSU secos”, explica el documento y alerta: “En 2013 no se ha inaugurado ningún centro verde, pese a los compromisos por contrato”.

Asimismo alertasobre la necesidad de contar con indicadores precisos de la cantidad de material recuperado por el servicio de secos de la ciudad: “Hasta el momento el gobierno no cuenta con datos oficiales de los centros verdes de la ciudad y sólo se tienen estimaciones”, plantea el documento.

Las organizaciones celebraron la reducción de residuos y la tendencia de disminución sostenida que hacía años no se registraba. Sin embargo, señalaron con mucha preocupación la abismal diferencia destinada a la inversión del servicio de la fracción de húmedos que lleva los residuos a entierro, por sobre el magro presupuesto asignado a las  políticas sustentables de recolección de secos. Sobre este punto advirtieron: “El enorme financiamiento con el que cuenta el servicio para la fracción de húmedos, con su consecuente impacto ambiental, debe reducirse progresivamente por sobre el servicio sustentable del reciclado del seco y la recuperación de la fracción de orgánicos. Este análisis presupuestario debe estar en el centro del debate de los funcionarios del Ministerio de Medio Ambiente del GCBA”.

Sobre la disposición final, el documento advierte: “Es conocido que en la actualidad, el lugar de disposición final Norte III debería estar finalizando su vida útil (…). En este sentido, es imperioso que se definan con claridad cuáles serán las medidas de contingencia a implementarse y cuáles serán los planes de disposición final a largo plazo, dado que por más que se lograra cumplir con las metas reducción de la basura establecidas por la Ley, habría un 25% de residuos que deberían ir a disposición final”.

Las ONGs valoran los avances logrados pero alertan fuertemente sobre las falencias y el no cumplimiento de los compromisos asumidos por el GCBA. Por último, plantean la necesidad de profundizar el diálogo entre Ciudad y Provincia con la colaboración del Gobierno Nacional con el fin de concertar soluciones que apunten al cumplimiento de una gestión integral a nivel metropolitano y resolver la disposición final de los residuos a un mediano y largo plazo.

Firman un convenio para impulsar el reciclaje de PET en Las Heras

10 enero 2014 · Eventos

RomanReciclados

En Las Heras, Mendoza, se firmó un convenio entre el municipio, la Fundación Avina y una Cooperativa de Recuperadores Urbanos (COREME). Con el apoyo de Danone, se pondrá en funcionamiento una planta de tratamiento de residuos reciclables.

El 18 de diciembre, La Fundación Avina, la Municipalidad de Las Heras y la cooperativa de recuperadores urbanos (CoReMe) firmaron un convenio para la instalación de un circuito de recolección de materiales reciclables, con foco en PET, en el municipio mendocino.

El proyecto denominado Cartoneros, incluye la cesión de un predio por parte de la municipalidad  para instalar una planta de tratamiento de residuos reciclables. La empresa Danone aportará los fondos para la construcción, compra de maquinaria y puesta en marcha de la planta, los que serán gestionados por la Fundacion Avina. La cooperativa COREME realizara la recolección, acondicionamiento y comercialización de los materiales, poniendo sus esfuerzos en la formalización progresiva de los trabajadores informales de la basura (cartoneros y trabajadores del basural).

Desde la Fundación Avina saludamos la firma de este convenio que demuestra que se puede trabajar por el cuidado del medio ambiente sin excluir a los trabajadores que históricamente se han hecho cargo de recuperar materiales que la sociedad considera basura. Nosotros trabajamos en toda Latinoamérica con esta visión“, manifestó Gonzalo Roque, responsable de la Fundacion en el tema reciclado.

Del evento participó también Alicia Montoya de la Cooperativa El Álamo de Buenos Aires, quien colabora  con COREME en la organización del trabajo de la cooperativa. “La decisión del intendente Miranda de impulsar este proyecto coincide con nuestra visión respecto de que el Estado debe ser quien coordine las políticas públicas de tratamiento de RSU y formalización de cartoneros“.

El convenio se firmó en el marco de la Ley provincial N° 5970 de Residuos Sólidos Urbanos, que establece la responsabilidad de los municipios desde la generación hasta la disposición final de los residuos. El convenio no solo permitirá un adecuado tratamiento de los residuos, sino que además beneficiara a los trabajadores informales de la basura que tendrán la oportunidad de mejorar sus condiciones de vida.